Es ampliamente conocido el impacto de ratios como el de omega 3/omega 6 o el de potasio/sodio en la regulación del equilibrio fisiológico del cuerpo. Sin embargo, existe un ratio menos conocido, pero fundamental para la salud: el de metionina y glicina. Estos aminoácidos, presentes en diversos alimentos, desempeñan funciones cruciales para la recuperación tras lesiones, la protección de los tejidos ante el envejecimiento, y la prevención de enfermedades.
Metionina y Glicina: Roles Esenciales en el Organismo
La glicina es fundamental para estabilizar los niveles de glucosa, mejorar el sueño, mantener el foco mental, y tiene un impacto positivo en los huesos y la piel. Por otro lado, la metionina es esencial para regular los estados de estrés y prevenir afecciones como el hígado graso. Uno de sus roles clave es actuar como donante de grupos metilo, facilitando numerosas reacciones químicas críticas en el organismo.
Al igual que el equilibrio entre ácidos grasos omega 3 y omega 6, la clave en el balance de metionina y glicina no radica en la eliminación de uno en favor del otro, sino en mantener una proporción adecuada. Un exceso de metionina, sin una ingesta proporcional de glicina, puede dar lugar a la acumulación de homocisteína, un subproducto metabólico con efectos negativos en la salud cardiovascular y vascular.
Fuentes y Cantidades Recomendadas
La metionina se encuentra principalmente en productos animales como huevos, pescado, carne y productos lácteos. Se estima que una ingesta diaria de 20-30 mg/kg es suficiente para cumplir con las necesidades corporales. Por su parte, la glicina es abundante en los tejidos conectivos, huesos y piel de los animales. Aunque no es un aminoácido esencial, el cuerpo no sintetiza suficientes cantidades para cubrir todas sus funciones, lo que sugiere la importancia de incluirla en la dieta.
Si bien la ingesta recomendada de glicina ronda los 10 g/día, algunos estudios han mostrado beneficios en ciertas patologías, como la esquizofrenia, con dosis de hasta 60 g/día.
El Papel de la Homocisteína y el Exceso de Metionina
El consumo elevado de carne magra sin el balance adecuado de glicina puede resultar en una conversión excesiva de metionina en homocisteína, un factor de riesgo para enfermedades cardiovasculares. Además, la deficiencia de folato puede agravar esta situación, ya que incrementa las concentraciones de homocisteína en el cuerpo.