Algunos me habéis solicitado tips, trucos, técnicas y algunos suplementos / nootrópicos o adaptógenos capaces de hacer coger el sueño de un modo eficaz.

Lejos de tener una solución genérica para cada uno de vosotros os voy a facilitar una técnica bastante conocida utilizada por los Navy SEAL americanos a la hora de disponer de poco tiempo para dormir y no perder el tiempo tratando de alcanzar el sueño.

El Previo.

Probablemente no lo sepas, pero 12 14 o 16 horas antes de que caigas en la cama se ha dado un proceso que suele pasar desapercibido pero que cada vez más se comienza a dar una importancia brutal. El acceso a la luz solar de primera hora de la mañana.

La retina capta la luz del amanecer y comienza un proceso de sintetización de una proteina llamada melanopsina que sirve de monitorizador de la cantidad de luz y tiempo de exposición informando al cerebro de situaciones de alerta o sueño.

Tras 10 minutos de exposición a luz moderna o luz ambiente real la melatonina dejará de ser segregada tal como demuestran modelos animales.

Este proceso es crítico pues supoen la primera sincronización con el reloj circadiano en horas de luz.

La paulatina reducción de intensidad de luz estimulará la producción de melatonina cerrando ese ciclo. De ahí la importancia de poder observar la calda del sol y su puesta siempre que nos sea posible. Reducir la contaminación lumínica o simplemente eliminar el acceso a luz azul cuando la luz solar se haya ocultado.

¿Y ahora qué?

Una vez acostumbrados a estos dos procesos básicos os invito a experimentar esta técnica brutal.

Tumbado en la cama:

  1. Relaja tu cara. Cierra los ojos pausadamente, respira profundamente a un paso muy relajado y lento pero consciente y seguro y trata de imaginar un escáner recorriendo de arriba abajo todo tu cuerpo comenzando desde la coronilla y según baja ese scanner relaja todos los músculos de la cara incluyendo las mejillas los ojos la lengua el cuello … Libera tu mandíbula
  2. Libera tus hombros de la tensión así como brazos manos articulaciones. El efecto importante es sentir como si tu cama te estuviera apretando y llevándote hacia dentro. Relaja cada músculo. Mantén esa respiración que dijimos antes.
  3. Relaja el pecho y el estómago Al vaciar los pulmones y exhalar completa y profundamente libera también los músculos abdominales.
  4. Pon atención a tu muslo derecho y haz el mismo proceso que hiciste con los brazos. Repítelo con tu pierna izquierda.
  5. Ya queda poco. Pasemos ahora al campo mental. Sigue con la misma respiración y trata de imaginarte acostado en tu cama en un ambiente templado y con oscuridad alrededor. No pienses en nada más.

Duerme.

¿Por qué no probar y compartir por aquí tus resultados?