Las dietas carnívoras, o «Animal Based», se fundamentan principalmente en el consumo de alimentos de origen animal, eliminando o reduciendo por completo los alimentos vegetales, y los hongos. En este sentido, la miel puede parecer un elemento controvertido, ya que contiene azúcares naturales, en particular fructosa, y carbohidratos. Pero mi postura a este respecto, propone la inclusión de miel debido a sus propiedades terapéuticas.
La miel es reconocida por sus múltiples propiedades medicinales. Es rica en nutrientes esenciales y tiene propiedades antibacterianas, antioxidantes y antiinflamatorias, lo que la convierte en un recurso beneficioso para la salud. En concreto, su uso ha demostrado mejorar la cicatrización de heridas y fortalecer el sistema inmunológico. A pesar de estos beneficios, es importante tener en cuenta que el consumo de miel eleva los niveles de glucosa en sangre, lo que podría tener efectos adversos en la salud metabólica, especialmente para aquellos que buscan minimizar el consumo de carbohidratos.
Desde una perspectiva estricta de la dieta carnívora, algunos pueden considerar que la miel contradice los principios fundamentales de este estilo de alimentación, ya que no es un producto de origen animal puro. No obstante, otros seguidores argumentan que los beneficios medicinales de la miel justifican su inclusión en cantidades moderadas, siempre considerando los objetivos y necesidades individuales de salud.
¿Por qué optar por la miel cruda?
La miel cruda y la miel industrializada tienen diferencias significativas en términos de calidad nutricional y beneficios para la salud. La miel cruda se extrae directamente de la colmena sin ser sometida a procesos de pasteurización ni filtrado. Como resultado, conserva elementos como el polen, el propóleo y enzimas naturales, todos con efectos positivos para el organismo. La miel cruda también contiene vitaminas y minerales que suelen perderse durante los procesos industriales.
Por otro lado, la miel industrial es sometida a un procesamiento que incluye la pasteurización y la filtración, procedimientos destinados a mejorar su apariencia y duración. Estos procesos también eliminan parte de los nutrientes y propiedades medicinales que hacen que la miel cruda sea más beneficiosa.
La miel cruda es, por tanto, una opción preferida desde el punto de vista nutricional. Aporta enzimas y antioxidantes que mejoran la digestión y favorecen el sistema inmunológico, por lo que es recomendable para quienes buscan maximizar los beneficios de su consumo dentro o fuera de una dieta carnívora.
Si decides consumir miel dentro de una dieta carnívora o «Animal Based», la opción ideal sería la miel cruda, por su perfil nutricional superior y sus propiedades medicinales.