El cuerpo humano ha demostrado ser una máquina biológica fascinante que depende de la sincronización entre su biología interna y el impacto del entorno externo. Esta sincronización se logra, en gran medida, a través de los ritmos circadianos, un sistema de relojes biológicos que regula funciones fundamentales como el sueño, la vigilia, el metabolismo y la secreción hormonal. No obstante,…